Patinetes y bicicletas eléctricas: nuevos tiempos en la movilidad urbana

En los últimos tiempos vemos por todas partes patinetes eléctricos, segways, hoverboards, monopatines, y otros aparatos eléctricos, que poco a poco comparten espacio con las ya veteranas bicicletas.

Estos aparatos han dejado de ser un mero juguete o utensilio deportivo para convertirse en una nueva forma de realizar desplazamientos cortos.

Su uso es cada vez más común, ya no sólo por ser el gadget de moda sino también porque supone una forma de movilidad urbana más económica y ecológica.

movilidad urbana

Con ellos nos movemos sin esfuerzo, son silenciosos, baratos, ecológicos, evitan atascos, y al ser plegables los podemos llevar en el transporte público y guardar en casi cualquier sitio.

Además puedes darle la vuelta dos veces a cualquier ciudad porque permiten cubrir amplias distancias con una autonomía de una hora aproximadamente.

Parece que todo son ventajas en los desplazamientos urbanos de corta distancia frente al uso de los coches y motocicletas.

Pero esta proliferación supone tener que compartir el espacio público que hasta ahora sólo estaba pensado para peatones y vehículos tradicionales, lo que puede generar situaciones de conflicto e incluso el nacimiento de responsabilidades en casos de atropellos y otras situaciones similares.

Para saber dónde y cómo podemos hacer uso de los “vmp” la Dirección General de Tráfico emitió el 3 de noviembre de 2016 la instrucción 16/v-124 en la que se contemplan unas directrices básicas pero dejando la regulación y limitación sobre su uso en manos de cada Ayuntamiento.

Tráfico indica que los vehículos de movilidad personal son “vehículos capaces de asistir al ser humano en su desplazamiento personal y que por su construcción, pueden exceder las características de los ciclos y estar dotados de motor eléctrico, y establece los siguientes criterios básicos:

  • Son vehículos, pero no vehículos a motor.
  • No se asimilan a los peatones.
  • No pueden usar aceras, parques, ni espacios reservados a los peatones, salvo que el Ayuntamiento lo autorice expresamente.
  • Tampoco pueden utilizar la calzada, salvo que el Ayuntamiento correspondiente lo autorice expresamente.
  • “Cuando queden asimilados a ciclos y bicicletas, les será aplicable lo dispuesto para estos en la legislación de tráfico, seguridad vial y circulación de vehículos a motor. En concreto, el uso de los VMP debe realizarse atendiendo a las normas del ordenamiento jurídico vial”.
  • No es necesario tener licencia o permiso para su uso, porque no son vehículos a motor.
  • No es obligatorio asegurarlos, salvo que lo exija el ayuntamiento correspondiente (el caso de Barcelona) (aunque sí es conveniente).
  • Si se usa para la explotación de actividades económicas de ocio o turísticas deberá obtenerse previamente una autorización del Ayuntamiento.

Es importante conocer la normativa que tenga cada Ayuntamiento, porque la Dirección General de Tráfico parece que sólo permite su uso en los carriles-bici o sendas ciclables.

El día 17 de octubre de 2018 Pere Navarro, Director General de Tráfico, ha anunciado que se está ultimando una regulación estatal diciendo al respecto que:

«Todos los ayuntamientos nos han pedido que demos cobertura jurídica a los vehículos de movilidad urbana que están apareciendo»

añadiendo que van a estar regulados en el reglamento de vehículos

«para que tengan una cierta personalidad jurídica»

aunque ha precisado que

«se darán unas normas muy básicas, es decir, los ayuntamientos nos están pidiendo que les reconozcamos como vehículos de la forma que sea y que los clasifiquemos a efectos de facilitar que ellos puedan hacer su propia regulación y en eso estamos porque hay que hacerlo. Algo hay que hacer, todo lo que va por la calle de una u otra forma tenemos que recogerlo».

Habrá que estar atentos por tanto.

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